Leo asombrado que en el PP han decido apartar a los furibundos derechistas (léase Zaplana-Acebes y demás dobermans) en estas felices fechas electorales. Según parece, sus mentiras, insultos y majaderían no quedan bien en el intento de hacer pasar a Rajoy (nuevamente) por un líder centrado. Claro, debe dar risa la conjunción de promesas electorales de uno con las babosadas de los otros. Pero parece ser que Rajoy no quiere apartar completamente a esos dobermans (ahora ya para qué, pienso yo) porque está agradecido por sus anteriores esfuerzos. ¿Cuáles? ¿Propuestas de leyes, iniciativas polìticas, expulsión de cargos investigados-encarcelados por corrupción? ¡No! Les agradece sus tareas de desgaste y acoso a Zapatero (no en vano Losantos le recomienda que desmienta todo lo que diga ZP, aunque sea verdad; pero bueno Losantos es así, imbécil). Y lo triste es que ese reconocimiento nos pueda parecer normal. Claro, en los partidos políticos tiene que haber un mamporrero que se dedique a estas...
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