Es imposible desentenderse de la política. Por un lado, por la que nos está cayendo. Y por otro, por la panda que hemos elegido para gobernarnos en este desastre. Ya he comentado que en mi opinión Rajoy basó su estrategia (si es que tiene algo parecido a una estrategia en ese devenir de bandazos y mentiras) en arrimarse a la sombra de Merkel, con la esperanza de ser el buen lacayo que se librase de la ira del amo. Y a Merkel sólo le interesa Alemania (o más concretamente, los bancos alemanes que se dedicaron a prestar dinero a diestro y siniestro). Y Merkel manda y Rajoy obedece. Pero el pobre (¡que se joda!) también tiene otro amo a quien obedecer (aunque sea por imperativo legal): Bruselas . Así que se saca de la manga una amnistía fiscal para los defraudadores (sin escarmentar en cabeza ajena, pues en Italia, Grecia y la propia Alemania, aunque en esta última encontraron una solución más "imaginativa" que ya comentaré, la recaudación real fue enor...
Porque el opinar no conoce barreras