L.J. Peter estableció en 1969 un principio llamado de incompetencia: En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta llegar a su nivel de incompetencia (la nata sube hasta cortarse). Incluso podría retrocederse hasta 1910, cuando Ortega y Gasset escribía este aforismo (no sólo ahora los funcionarios tienen mala fama): Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes. El caso es que el principio de Peter tiene dos corolarios : Con el tiempo, todo puesto de trabajo tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñarlo. El trabajo es realmente realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia. De estos corolarios se derivaría el incremento de personal necesario para compensar la incompetencia de los superiores jerárquicos que ya han alcanzado su incompetencia. Ahora viene la pregunta: ¿A cuántos miembros de...
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