Parece ser que la señora Barberá no sabe distinguir entre regalos y sobornos. Regalo : cuando la agrupación de coros y danzas de Matalascañas le da una pandereta en el día internacional del refajo aragonés. Soborno : cuando "el bigotes" le regala cada año un bolso de Vuitton que vale una pasta. Que no se los regala por favores sino por no estorbar. Es lo mismo, sigue siendo soborno. Ahora se entiende su interés en que se reforme la ley esa que regula los regalos a políticos y demás ralea. Cuando las barbas (¿pillan la indirecta?) de tu vecino ( Camps ) veas cortar, pon las tuyas a remojar. Por no recordar que hace unos días juraba que ella no recibía regalos del "bigotes" y ahora dice que todos los políticos (¿ella también? ¿Y Aznar cuando era presidente de la comunidad de Castilla-León, pues parece ser que circulaban los maletines de dinero por su despacho?) reciben regalos. Otra prueba de lo mierdas que son los políticos. ¡Menuda casta de miserables! Y el PP...
Porque el opinar no conoce barreras