Leo con frecuencia el blog de Elvira Sáez sobre la desaparición de Madeleine. Y siempre me sorprendo haciendo algo que no me gusta: leer los comentarios. No me gusta porque habitualmente no merecen la pena. Siempre están los babosos de siempre insultando (si no te gusta no lo leas, pero no, dale que te pego un día sí y otro también) o los zumbados con sus pajas mentales (recuerden, las otras dan más satisfacciones). Pero nada. Caigo con demasiada frecuencia en la tentación.
Y me llama la atención que en un principio no ejercía ninguna moderación, publicando cualquier tipo de mensaje. Después empezó a borrar algunos, decía que ella no valía para censora y hala lo de siempre. "A que no te atreves a publicar esto", es una coletilla demasiado típica ya. Y claro, a algunos hay que borrarle los mensajes porque dicen verdaderas sandeces, porque insultan como fachas que son, o porque...porque la autora del blog tiene todo el derecho del mundo a hacerlo. Porque, señores, el autor de un blog decide qué sale y qué no sale en su blog. Y si este comentario se borra y el de la lado no, pues a joderse. ¿O es que usted deja entrar en su casa a cualquiera (sobre todo si le insulta)? Pues aquí lo mismo. Para decir babosadas o insultar haga usted su propio blog o vaya a otro sitio donde acepten a memos como usted (busque, que hay más sitios que Libertad Digital).
Lo que sí me llamó la atención es que le reprocharon las faltas de ortografía (y de sintaxis, añadiría yo) que aparecen en su textos. Ella respondió que aquello venían siendo comentarios inmediatos sin mayor rigor gramatical que el de una conversación entre amigos.
Y yo creo que una persona con estudios superiores no debe considerar normal cometer faltas de ortografía. Porque aunque sean errores de tecleado (que nos pasan a todos), no repasar lo escrito y corregir lo que está mal indica algo: que no se reflexiona sobre lo que se escribe. Y eso sí que no puede ser bueno, sobre todo hoy en día que abunda el aquí y ahora.
Por otro lado, considerar que una persona culta y con estudios no le tiene porqué dar importancia a la ortografía y a la sintaxis le resta mucho de cultura. Y no vale la excusa de que "yo soy de ciencias", porque no hay nada más preciso que el lenguaje de un científico. Y escribir mal también implica comunicar mal. Y cuando se comunica mal la gente entiende cosas que no queríamos decir, vienen los insultos, otro responde y... por eso a mí no me gusta leer los comentarios de los blogs. Pero siempre caigo en la tentación (es para poder decirme, "¿ves como tengo razón?"). ¡Cómo somos!
Y me llama la atención que en un principio no ejercía ninguna moderación, publicando cualquier tipo de mensaje. Después empezó a borrar algunos, decía que ella no valía para censora y hala lo de siempre. "A que no te atreves a publicar esto", es una coletilla demasiado típica ya. Y claro, a algunos hay que borrarle los mensajes porque dicen verdaderas sandeces, porque insultan como fachas que son, o porque...porque la autora del blog tiene todo el derecho del mundo a hacerlo. Porque, señores, el autor de un blog decide qué sale y qué no sale en su blog. Y si este comentario se borra y el de la lado no, pues a joderse. ¿O es que usted deja entrar en su casa a cualquiera (sobre todo si le insulta)? Pues aquí lo mismo. Para decir babosadas o insultar haga usted su propio blog o vaya a otro sitio donde acepten a memos como usted (busque, que hay más sitios que Libertad Digital).
Lo que sí me llamó la atención es que le reprocharon las faltas de ortografía (y de sintaxis, añadiría yo) que aparecen en su textos. Ella respondió que aquello venían siendo comentarios inmediatos sin mayor rigor gramatical que el de una conversación entre amigos.
Y yo creo que una persona con estudios superiores no debe considerar normal cometer faltas de ortografía. Porque aunque sean errores de tecleado (que nos pasan a todos), no repasar lo escrito y corregir lo que está mal indica algo: que no se reflexiona sobre lo que se escribe. Y eso sí que no puede ser bueno, sobre todo hoy en día que abunda el aquí y ahora.
Por otro lado, considerar que una persona culta y con estudios no le tiene porqué dar importancia a la ortografía y a la sintaxis le resta mucho de cultura. Y no vale la excusa de que "yo soy de ciencias", porque no hay nada más preciso que el lenguaje de un científico. Y escribir mal también implica comunicar mal. Y cuando se comunica mal la gente entiende cosas que no queríamos decir, vienen los insultos, otro responde y... por eso a mí no me gusta leer los comentarios de los blogs. Pero siempre caigo en la tentación (es para poder decirme, "¿ves como tengo razón?"). ¡Cómo somos!
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