Está claro que las sonrisas del otro día de los representantes de la CEOE eran por algo. Yo comentaba que se reían de los panolis de los sindicatos (y de resto de los trabajadores), que se creían que el acuerdo firmado iba a valer para algo. (Y menos ahora que ya se aprobó en el Congreso la Reforma Laboral). Se veían tan ganadores que no les importó que se descubriese (aunque ya lo sospechábamos) que todo el tiempo anterior habían ido de farol. Amagaban con aceptar, luego rechazaban lo pactado y vuelta a negociar. Y ahora toca pisotear a los vencidos . Uno decía que a los parados había que obligarles a aceptar cualquier trabajo aunque fuese en Laponia (luego "rectificó" con otra babosada más, o pensando que los gilipollas somos los demás, o simplemente dijo lo primero que se le vino a la cabeza porque, a fin de cuentas, qué mas da si ganaron). Luego el presidente de la CEOE mostró sus bastos (sí, con b de burro) conocimientos de lógica deductiva, se...
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