Bueno, realmente cuatro. Es que dado que el gobierno no tiene ningún problema en decir una cosa y luego otra distinta, pues yo no voy a ser menos. La primera es un clásico de siempre : ¿quién cuenta a los manifestantes, el vendedor de de los cupones de la ONCE? Sólo un ejemplo: En Barcelona, según los convocantes, 800000; según un periódico, 275000; según la guardia urbana, 80000. Carallo, entre 800000 y 80000 hay una diferencia que hasta Rompetechos vería. Creo que, para estar todos contentos, deberíamos dejar que contasen los que lo hacen en las manifestaciones de los anti-abortistas. Así, siempre saldrían millones de participantes y viva la pepa. O mejor todavía, juntarlos a todos los que cuentan y hacer un club de la comedia con sus explicaciones. La segunda es una muestra más de la imbecilidad innata de los políticos . Como al gobierno (y a la prensa del régimen) no le gusta esto de las masas protestando, contra ellos, claro, hay que hacer dos cosas: la pr...
Porque el opinar no conoce barreras