Pero nada nada. En estos tiempos de permisividad y degeneración, donde todo se vende y se compra, donde todo está expuesto al público escarnio, ¿dónde queda el respeto por los clásicos?
Escuché por la radio una canción de Marta Sánchez, así sin prestarle excesiva atención, cuando noté que la base rítmica me era familiar. ¡Y TANTO! Como que era el I just can't get enough de Depeche Mode.
Lo dicho, ya no se respeta nada. ¿Es que esa muchacha no tiene otras canciones que destrozar? Ya sé que está de moda andar a versionar por aquí y por allá, la mezcla de estilos (y si se añade la coletilla de étnico, mejor). Y rescatar versiones horteras (perdón, frikis) como la de Aquarius de Raphael, de éxito en un anuncio.
Y puestos a reivindicar, pues rescatemos aquello del In the gehtto de Elvis en versión del Príncipe Gitano.
Ya no se respeta nada. No me extraña que España se hunda.
Escuché por la radio una canción de Marta Sánchez, así sin prestarle excesiva atención, cuando noté que la base rítmica me era familiar. ¡Y TANTO! Como que era el I just can't get enough de Depeche Mode.
Lo dicho, ya no se respeta nada. ¿Es que esa muchacha no tiene otras canciones que destrozar? Ya sé que está de moda andar a versionar por aquí y por allá, la mezcla de estilos (y si se añade la coletilla de étnico, mejor). Y rescatar versiones horteras (perdón, frikis) como la de Aquarius de Raphael, de éxito en un anuncio.
Y puestos a reivindicar, pues rescatemos aquello del In the gehtto de Elvis en versión del Príncipe Gitano.
Ya no se respeta nada. No me extraña que España se hunda.
Comentarios
Publicar un comentario
Los comentarios serán editados por el autor del blog, siguiendo su propio criterio