Continúa el resumen.
ESCALANDO LA TRANSFORMACIÓN.
Se plantean 4 maneras ("palancas") de conseguir escalar las transformaciones.
IMPULSO POLÍTICO.
- La economía global está pasando por cambios estructurales de largo plazo. Las emisiones han alcanzado máximos en 49 países y la situación posiblemente se acelere. Las emisiones en 19 países en desarrollo se han reducido en la década pasada, pero a una velocidad muy lenta.
- La respuesta política a la recomendación del IPCC ha sido "sorprendentemente rápida", con varios países con legislación para alcanzar el cero neto de emisiones como muy tarde en 2050. Más de 20 países han dicho que se apuntan y en 717 ciudades/estados se han declarado emergencias climáticas.
- En los territorios que causan el 20% de las emisiones se aplica algún tipo de impuesto al C, aunque generalmente demasiado bajo. Al mismo tiempo, la industria de los combustibles fósiles sigue recibiendo grandes subvenciones.
- En las pasadas elecciones europeas, los votos se han movido hacia partidos con propuestas firmes sobre el clima.
Las políticas para escalar estas transformaciones incluyen:
- Introducir objetivos nacionales para alcanzar el cero neto de emisiones en 2050 con la reducción a la mitad como muy tarde en 2030.
- Desarrollar a nivel nacional hojas de ruta sectoriales y apoyar políticas y estrategias que reflejen esta ambición, al mismo tiempo salvaguardando a los grupos vulnerables.
- Impuestos reales a las emisiones.
- Eliminar las subvenciones a los combustibles fósiles y "revolucionar" las ayudas a la agricultura.
- Normativa fuerte sobre eficiencia y emisiones y políticas de promoción de la innovación de baja demanda energética y de descarbonización.
- Promover soluciones basadas en la naturaleza.
LIDERAZGO CLIMÁTICO.
- Los "líderes climáticos" (en las ciudades, empresas, comunidades de vecinos o particulares) deben demandar una energía 100% renovable e invertir en su uso/producción.
- Más de 200 ciudades se han comprometido a usar un 100% de energía eléctrica de fuentes renovables entre 2020 y 2050. Pero deberían unirse muchas más, por lo menos para reducir las emisiones a la mitad antes de 2030 y cero neto en 2050.
- Aumenta la presencia de movimientos sociales a favor de abordar el cambio climático. Por ejemplo los Fridays For Future (las manifestaciones de escolares) son "manifestaciones públicas de rabia, frustración y desconfianza entre los niños que la actual corriente de inercia política hará que hereden un clima peligrosamente desestabilizado". Estos movimientos se están ampliando para incluir personas de todas las edades.
- Más de 630 empresas están adoptando objetivos basados en la ciencia para reducir emisiones. Pero sólo el 15% de las 500 mayores empresas según Fortune tienen el objetivo de 2ºC global. La estrategia de escala requiere que en 2020 todas esas 500 empresas se adhieran a la ley del carbono y revelen sus datos sobre emisiones y sus riesgos y oportunidades climáticas.
- La relación de los medios de comunicación respecto al clima está cambiando. Ya se hace referencia a "emergencia climática" o "crisis climática" respecto a las nunca vistas inundaciones y sequías y al avance de la evidencia científica sobre este problema.
FINANZAS.
- El riesgo climático ya lo reconocen hasta los inversores. Más de 160 empresas que supervisan 86 billones de $ en activos apoyan al Grupo de Trabajo sobre Información financiera relacionada con el clima del G20.
- 34 bancos centrales se comprometieron a trabajar conjuntamente para asegurar una transición suave hacia una economía de bajo carbono. Se llaman La red para enverdecer el sistema financiero. Esos bancos representan a los países responsables de la mitad de las emisiones.
- Sigue creciendo el movimiento para la desinversión. Organismos con inversiones de 10 billones de $ se han comprometido a desinvertir de los combustibles fósiles.
TECNOLOGÍA EXPONENCIAL.
- El sector tecnológico es responsable de apenas el 1'4% de las emisiones globales, pero la digitalización tiene un papel fundamental en la reducción a la mitad de las emisiones de otros sectores.
- Los servicios digitales pueden contribuir en 1/3 en la reducción del consumo energético y material necesario en 2030.
- Existe el riesgo de que estas tecnologías incrementen las emisiones si potencian el consumismo de productos y servicios no sostenibles. Las plataformas sociales pueden ayudar en el compromiso y la promoción, pero también en la desinformación ("propaganda algorítmica") y en el incremento de movimientos populistas hostiles hacia las políticas climáticas e, incluso, hacia la propia ciencia. El mayor riesgo no sería la AI o la biotecnología sino la incapacidad de los ciudadanos de distinguir los hechos de las falsificaciones.
Comentarios
Publicar un comentario
Los comentarios serán editados por el autor del blog, siguiendo su propio criterio