OBLIGACIONES ÉTICAS EN LA INVESTIGACIÓN VIROLÓGICA
Como se ha visto, la investigación con virus tiene claros beneficios, pero también riesgos reales y potenciales, que pueden ser a corto, medio y largo plazo.
Otro asunto es si la evaluación de riesgos/beneficios es fácil, sobre todo más allá de la seguridad en los laboratorios. Por tanto, esa evaluación debe ser realizada con mucho cuidado y con la participación de todas las partes implicadas, pues sus efetos más graves pueden afectar a prácticamente todo el planeta.
Ciertamente, los investigadores suelen ser muy optimistas respecto a sus trabajos. P. ej. los que trabajan sobre el virus de la gripe A aviar H5N1 suelen justificar la manipulación de ese virus para mejorar la vigilancia epidemiológica o diseñar más rápido y obtener mejores vacunas. Pero esos beneficios compensan claramente los riesgos de una pandemia si hay una fuga accidental o un uso malintencionado de una variante que afecte a los mamíferos?
Otro ejemplo es la reconstrucción que se hizo del virus de la gripe A H1N1 (la de la pandemia de 1918). Realmente era necesaria, teniendo en cuenta que esa variante ya no circula ni en humanos ni en animales domésticos? Qué ocurriría si esa reconstrucción sale del laboratorio? No hay otros métodos con menor riesgo (spoiler: Sí los hay, pero con sus correspondientes limitaciones)?
Tal como se dijo, no existe el riesgo cero, por tanto la simple mejora del conocimiento científico no justifica cualquier investigación. A fin de cuentas, esa misma justificación usaron los nazis.
Que una investigación en virología salga mal puede tener consecuencias catastróficas, por lo que evaluar la seguridad sólo en el laboratorio es claramente insuficiente. No basta con enumerar los beneficios reales o potenciales o un listado de medidas de seguridad implantadas en el laboratorio, si no que se debe tener en cuenta, entre otros factores:
- Qué tipo de virus se va a investigar: Su infectividad, virulencia, transmisibilidad.
- Qué tipo de experimentos se va a hacer con ese virus, cuánta cantidad de virus se va a usar, qué medidas de seguridad se requieren para su manejo.
- El personal que lo va a manejar tiene la formación adecuada y usará los equipos necesarios?
- Qué nivel de supervisión se realizará y quién la llevará a cabo?
- Hay medidas sanitarias para una posible infección, que puede afectar a millones de personas?
Hay un aspecto poco reconocido que influye sobre el tipo de investigación que se hace. las revistas científicas prefieren publicar trabajos que se refieran a virus reales en condiciones reales. Y dado el publica o perece que todavía sigue imperando, los investigadores proponen trabajos con virus reales, lo que lleva aparejado el correspondiente riesgo.
Otro aspecto, más debatible, es que hay que hacer investigaciones de riesgo para no perder oportunidades (el riesgo de no hacer algo), sobre todo en el medio-largo plazo. Es un argumento totalmente válido, quien no se arriesga no gana. Pero el argumento contrario es exactamente igual de válido: Quien se arriesga puede cometer un error muy grave. la solución sigue siendo la misma: Una correcta evaluación independiente del balance riesgos/beneficios.
Como se indicó, en salud pública los beneficios pueden no ser evidentes ni inmediatos. Y las instituciones de investigación públicas y privadas dependen en gran medida de financiación pública (con las privadas, además, teniendo que dar beneficios a sus accionistas).
Además, hay que aceptar la evidencia: Los beneficios sanitarios suelen llegar antes a los países ricos, o a los ricos dentro de un país antes que a los pobres. Y también es una evidencia que los peores efectos de una pandemia los sufren los pobres y los trabajadores de primera línea (sanitarios y cuidadores [que suelen ser trabajos muy mal pagados y con pocas protecciones]).
Por tanto, aunque los investigadores son los primeros en plantear los posibles beneficios, y riesgos (sin falsos optimismos), de sus trabajos, no deberían ser los únicos que decidan sobre la adecuación o no de esas investigaciones. Porque esos trabajos deben establecer claramente el riesgo de liberar (accidental o intencionadamente) un patógeno potenciado o totalmente nuevo en un entorno que no está preparado.
De ahí la necesidad de no sólo un sistema nacional de evaluación y supervisión en el que participen todos los sectores implicados (es decir, investigadores, expertos independientes y ciudadanos), si no también disponer de un marco regulatorio internacional (pues los efectos de una liberación descontrolada de un patógeno no sabe de fronteras entre países ni de turismo). Por eso se recomienda que la supervisión incluya:
- Demostrar que la investigación se realizará con todas las medidas de seguridad necesarias y con clara responsabilidad de los investigadores sobre las consecuencias de su trabajo.
- Demostrar que no hay una opción alternativa más segura que pueda conseguir los mismos beneficios.
- Proporcionar unos beneficios que se puedan aplicar de forma equitativa y global.
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