Dado que no se puede echar la culpa de todo a Zapatero, otra manera de desviar la atención (sobre todo ahora que toca hacer creer que un rescate es una línea de crédito) es sacar a los funcionarios.
Bueno, a los funcionarios de a pié, porque todos estos mierdecillas que tanto critican al Estado perdieron el culo (y la vista y el pelo) hincando codos para ser funcionarios, pero de los de arriba. Que en eso también hay clases. Si no que se lo pregunten a la familia de registradores de los Rajoy. Ellos se hacen funcionarios, e inmediatamente sus familias también (o asesores).
Por eso son un buen almacén para bajadas de sueldo y congelaciones de derechos. Eso sí, antes hay que demonizarlos con campañas propagandísticas o cadenas de correos falsas: que si son muchos, que si se pasan el día del café al carrefur, que no la rascan.
Con ello, se justifican los incrementos de jornada, no cubrir bajas ni permisos, eliminar interinos que dejan puestos vacíos...como los funcionarios son muchos y unos vagos...
Y últimamente toca decir que son unos quejicas y que a la mínima se pillan un baja. Por eso, otra de las propuestas (que ya se hace en Madrid, en Galicia o en Euskadi) es reducirles el sueldo a los tres meses de baja.
¿Qué dicen los datos sobre las bajas de funcionarios? Pues no dicen nada, por la sencilla razón de que no los hay.
Cada año se registran unos 5 millones de bajas en la Seguridad Social, pero entre los datos ofrecidos no se indica si quien pide la baja es trabajador público o privado (antes no se especificaba porque casi todos tenían sus mutuas propias, pero ahora tampoco se hace porque casi todos están en el régimen general).
Según la Seguridad Social, la media de bajas totales es de casi 24 por cada 1000 trabajadores, cada mes. Según la mutua MUFACE, del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (Son mutualistas obligatorios los funcionarios de carrera de la Administración Civil del Estado y los funcionarios en prácticas que aspiren a ingresar en los Cuerpos de dicha Administración), entre sus beneficiarios la media es de 12 por cada 1000. Es decir, la mitad.
Según las inspecciones médicas, un 75% de las bajas de larga duración son confirmadas como procedentes. Por tanto, parece que tampoco son unos quejicas.
Los médicos tampoco avalan la mentira derechista. Aunque claro, como forman parte de la conspiración... (ellos son los que firman las bajas, los muy comunistas).
Lo que sí dicen los números es que en época de crisis, la tasa de bajas disminuye. En parte por el miedo del trabajador a que lo despidan. Consecuencia, muchos más trabajadores en sus puestos sin reunir las condiciones necesarias para hacer bien su trabajo, o como fuente de contagio a sus compañeros sanos.
Eso es lo que quiere la derecha: seguir jodiendo al de abajo para ellos seguir arriba como marajás (pero asistiendo a la adoración nocturna, a cuenta del Estado).
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