Esto de la reforma laboral es el cuento de nunca acabar. A ver si ahora que Europa ha dicho por fin que el déficit debe ser del 5'3% en 2012 (malditos sean, ¿no podían haber esperado al 26 de marzo?) esta muchachada dice de verdad todo lo que van a hacer.
Que en España la economía va mal es algo que muchos tienen muy claro.
Tal vez sea porque más del 25% de los contratos son temporales, frente al 12% de media en la OCDE. Una temporalidad que se dispara entre los jóvenes.
Una de las soluciones que se planteó en la anterior reforma laboral, la de Zapatero, era la prohibición de encadenar contratos durante más de dos años. Esa prohibición entraría en vigor a partir de julio de 2013.
Como eso era una mierda de rojos, los del PP, ahora que mandan van a hacerlo bien. Así que de la propuesta de Zapatero sólo se cambia que entrará en vigor en enero de 2013. ¡Eso sí que es hacer política laboral diferente!
En cualquier caso, parece ser que por mucho que se adelante, esta medida va a ser fácilmente puenteada por los empresarios. La concatenación de contratos se podrá hacer: bastará conque al trabajador se le cambie de puesto o de objetivos (fácil con la nueva reforma laboral, esa en la que si no estás de acuerdo, a la calle que como tú hay cientos).
Para hacer historia, esto del trabajo temporal, oficialmente apareció en el 84, con el primer gobierno de Felipe González. Y de aquellos polvos vienen estos lodos, pues ahora mismo el 93% de los contratos firmados son de ese tipo.
Y a partir de ahora se usará el contrato en prácticas de un año como contrato temporal para despedir sin motivo ni indemnización.
Se ha avanzado mucho en la igualación entre los contratos eventuales y los fijos: se tiende a que los fijos tengan las mismas condiciones que los eventuales. Actualmente, la indemnización por despido improcedente de un eventual es de 8 días/año. A partir de 2015 esa indemnización se aplicará al despido improcedente de los contratos fijos.
¿Qué contratos se masacrarán para recortar? Pues los eventuales y temporales, tanto en la privada como en la pública (en esta última ya no se están cubriendo bajas y jubilaciones). Del millón y medio de trabajos perdidos en el primer año de la crisis, casi todos fueron temporales y del sector público.
Y los empresarios y algunos políticos, siguen con el raca-raca de que en España la productividad es baja y que se soluciona trabajando más horas. Pues en Holanda o Alemania se trabajan 1700h/año (frente a las 2000h/año de España) y ninguno de estos idiotas dirá que tienen peor productividad que nosotros.
Por su parte, el ministro de Hacienda Montoro, tiene su propia receta para hacer aflorar el inmenso fraude fiscal: destituir a toda la cúpula de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude. Es decir, la gente que sacó a la luz Gürtel, la economía imaginativa de Valencia, Urdangarín y demás lindezas.
Debe ser que lo hicieron muy mal. Por eso, para que se sepa cómo hace la derecha estas cosas de luchar contra el fraude, nombran número dos de esa oficina a Pilar Valiente. Esta muchacha era presidenta de la CNMV con Aznar (una muestra más de los nuevos aires que introduce Rajoy) que tuvo que dimitir por el escándalo de Gescartera. Según cuentan, esa muchacha metía tanto miedo a los que la CNMV investigaba que se decían unos a otros: "Sólo está Pilar Valiente, que avisa rápidamente".
Por cierto, en esa época Montoro ya era ministro de Hacienda. Está claro que los escogen por ser los más preparados.
Un fraude fiscal que se supone alcanza el 25% del PIB y que según el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda el 76% lo originarían las empresas que facturan más de 6M€/año (no el fontanero ni demás autónomos de la economía sumergida).
Lo triste es que queremos ser un país importante y ni tan siquiera sabemos realmente el porcentaje de fraude fiscal, entre otras cosas porque ya hace muchos años que no se permite al Instituto de Estudios Fiscales hacer su estudio.
Hasta en la Comisión Europea se considera que es un escándalo y que alguna autoridad española (¿el bien pagado gobernador del Banco de España, por ejemplo?) debería dar alguna explicación.
Las excusas van de la imbecilidad (es muy difícil de calcular) a la más absoluta gilipollez (se desmoralizaría a los contribuyentes honrados).
Decía que ya no se permitía al Instituto de Estudios Fiscales hacer un informe sobre el fraude fiscal, pero ellos lo hicieron de forma no oficial, en el que se resalta que la economía sumergida es del 21% (hasta el 24% según la Fundación de Cajas de Ahorros). La media en Europa estaría en el 13%.
Con todos estos números se calcula que el fraude estaría robando al Estado unos 70000M€/año. Casi el doble del recorte que nos pide Europa (35000M€, para un déficit del 5'3%).
Según un estudio de la Universidad de Navarra, sólo con reducir un punto el nivel de fraude se reducirían dos puntos de paro.
Pero está claro que no hay voluntad de atacar el verdadero fraude: hay más de 6000M€ en multas de sentencias firmes que no se han cobrado.
Y si el ministro de Hacienda muestra a las claras lo que se pretende hacer con el fraude, andaba el ministro de Economía Guindos por Europa mendigando que no nos dieran muy fuerte. A ellos, aquí no se atreve, les daba un documento en el que se asegura que se implantará sí o sí la indemnización de 20días/año como tope para el despido improcedente: "Improve efficiency and REDUCE LABOR MARKET DUALITY BY DECREASING DISMISSAL COSTS".
Y también se comprometía a que el despido procedente fuese lo habitual: "Fair dismissal BE THE MAIN CHANNEL TO END THE CONTRACT as oppose to now".
Y potenciación del dspido colectivo (ese que se facilita con la nueva reforma laboral al no ser necesaria la autorización administrativa previa y al que se añaden nuevas posibilidades): "INCREASED AND WIDESPREAD USE OF COLLECTIVE FAIR DISMISSAL (compensation of 20 days per year worked)".
Será por eso que España sólo es superada por Letonia y Rumanía en número de pobres y mendigos entre los países de la UE.
Y por eso un 68% de los encuestados no tiene confianza en Rajoy (2 puntos menos en sólo un mes) y un 51% suspenden su labor de gobierno (11 puntos más). Tampoco confían en Rubalcaba (75%) ni aprueban su labor de oposición (52%).
Lo que sí ya no tiene explicación es que la intención de voto sigue aumentando para el PP, del 44'6 en las elecciones del 20N al 46'3% en la encuesta. Y el PSOE sigue bajando, del 28'7% en las elecciones al 24'4% en la encuesta.
Aunque quien no se consuela es porque no quiere, porque hay encuestas para todos los gustos. Otra dice casi lo contrario: que el PP baja dos puntos en intención de voto, que ganaría el PSOE.
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