Ese era el título de un viejo disco de Supertramp.
Me viene a la memoria después de leer un artículo sobre los eufemismos y su abundancia en época de crisis.
Por cierto, no hay crisis (eso es de la época de Zapatero), lo que hay es una TASA DE CRECIMIENTO NEGATIVO, o en corto, SEVERA DESACELERACIÓN (vamos, como cuando te hostias contra un muro y "desaceleras" de golpe).
El caso es que esa tasa lo que ha hecho es bajarnos el sueldo, ¿no? Pues no, lo que tenemos (por no hacer caso a esos bienhechores de la humanidad que son los empresarios) es una DEVALUACIÓN COMPETITIVA DE SALARIOS.
Por supuesto, los recortes siempre los hacen los demás, nosotros hacemos AJUSTES.
Uno de esos ajustes, curiosamente un ajuste que se prometió no hacer, fue un RECARGO TEMPORAL DE SOLIDARIDAD. ¿Mande? Que te han subido los impuestos, coño.
Eso a los currantes, porque los ricachos de siempre se están forrando y ni se les toca. Quiero decir, que lo que ocurre es un IMPACTO ASIMÉTRICO DE LA CRISIS.
Claro que no sólo nos devalúan competitivamente la nómina, sino que además nos mandan a la calle, o sea, RACIONALIZACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS.
Y esto no es nuevo. Ya Zapatero hablaba, tal vez su mayor error, de desaceleración, cuando los expertos hablaban de crisis.
O cuando la explosión de la burbuja inmobiliaria, originada con Aznar y desmelenada con Zapatero, que vendría a ser un "aterrizaje suave de los precios".
Y ya en los tiempos apacibles del franquista Mayor Oreja, no se hacían huelgas, sino que elementos perturbadores originaban conflictos y la democracia era orgánica (algo de lo que parece no se despega la derecha española).
Había un titular de un periódico: las entidades financieras redefinen su presencia en los pueblos pequeños.
Es decir, que el periodista copió directamente la indicación de la entidad financiera de turno, en vez de poner claramente la verdadera noticia: las entidades financieras cierran oficinas en los pueblos.
Y cuando una empresa tiene beneficios comerciales se le llama excedente; pero los sueldos de sus trabajadores (no de sus bien pagados directivos), son COSTES LABORALES.
Será por eso que la derecha siempre habla de sanidad y educación GRATUITAS, como si fuera un derroche o un capricho. Cuando realmente, la sanidad, la educación y otras muchas cosas las pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos (no esos cabrones que tienen toda su pasta en paraísos fiscales y vienen a darnos lecciones).
Y la suspensión de pagos es ahora CONCURSO DE ACREEDORES (¿con apartamento en Torrevieja?); y ya no se embarga, sino que se los bancos que primero nos engañaron con las hipotecas ahora se quedan con ACTIVOS ADJUDICADOS.
Y cuando Spanair cierra, no es porque no tenga dinero ni nadie quiera prestárselo, es que ha perdido VISIBILIDAD FINANCIERA.
Nadie se libra. Porque cuando los representantes de los sindicatos tienen que contar que se han tenido que bajar los pantalones, no se dice que después de tanta negociación se bajan los sueldos, sino que toca MODERACIÓN SALARIAL.
Así alguno pretenderá cambiar la realidad, cambiando los nombres.
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