Parece ser que el Consejo General del Poder Judicial, por primera vez, no va a emitir un informe sobre un proyecto de ley porque se ha producido un empate en las votaciones. Un empate gracias al voto de su presidente C. Dívar nombrado a propuesta del presidente del gobierno y parece ser un católico de pura cepa.
Se votaba el informe sobre el proyecto de ley sobre la reforma de la actual ley del aborto y los denominados "conservadores" se oponen a algunas de las reformas planteadas.
Principalmente consideran que no se respetan los derechos de los fetos.
Una vez más vemos como los prejuicios (como concepto jurídico) se anteponen a las consideraciones profesionales. Sólo en dictaduras teocráticas o países dominados por grupos religiosos (no hace falta poner intolerantes, porque ¿conocen ustedes algún grupo religioso que no lo sea?) se usa esa imbecilidad de que el feto tiene derechos y, encima, para esta gentuza tiene más derechos que la persona viva que lo lleva dentro.
Alguien debería explicar las connotaciones machistas de que las madres tengan menos derechos que los fetos que llevan. Seguro que si los hombres pariesen el aborto sería una virtud (¡arrea cómo estoy!).
Bueno, aparte de frases escandalosas. Lo cierto es que la mitad (y el presidente) del CGPJ han votado no con criterios jurídicos y profesionales sino, como ellos admiten, con criterios éticos (bueno según SUS criterios éticos). Algo que debería provocar su destitución inmediata.
¡Ah no! Que esa gente está ahí precisamente por eso. Para ser la correa de transmisión de las consignas políticas del partido que los propone.
¿No les da tristeza a esta gente mirarse en el espejo cada día y saber que están en el CGPJ no por sus méritos profesionales sino por ser "de los nuestros"?
Deben estar muy bien pagados o la ética católica ser un mierda, para aceptar esa situación (dejo para otros lo de que los vocales "progres" hacen lo mismo, pero se supone que los de izquierdas no tenemos ética católica, así que no nos afecta).
Pobres, aunque ya me gustaría a mi cobrar la mitad de lo que reciben ellos (que también los rojos necesitamos dinero, ay).
Se votaba el informe sobre el proyecto de ley sobre la reforma de la actual ley del aborto y los denominados "conservadores" se oponen a algunas de las reformas planteadas.
Principalmente consideran que no se respetan los derechos de los fetos.
Una vez más vemos como los prejuicios (como concepto jurídico) se anteponen a las consideraciones profesionales. Sólo en dictaduras teocráticas o países dominados por grupos religiosos (no hace falta poner intolerantes, porque ¿conocen ustedes algún grupo religioso que no lo sea?) se usa esa imbecilidad de que el feto tiene derechos y, encima, para esta gentuza tiene más derechos que la persona viva que lo lleva dentro.
Alguien debería explicar las connotaciones machistas de que las madres tengan menos derechos que los fetos que llevan. Seguro que si los hombres pariesen el aborto sería una virtud (¡arrea cómo estoy!).
Bueno, aparte de frases escandalosas. Lo cierto es que la mitad (y el presidente) del CGPJ han votado no con criterios jurídicos y profesionales sino, como ellos admiten, con criterios éticos (bueno según SUS criterios éticos). Algo que debería provocar su destitución inmediata.
¡Ah no! Que esa gente está ahí precisamente por eso. Para ser la correa de transmisión de las consignas políticas del partido que los propone.
¿No les da tristeza a esta gente mirarse en el espejo cada día y saber que están en el CGPJ no por sus méritos profesionales sino por ser "de los nuestros"?
Deben estar muy bien pagados o la ética católica ser un mierda, para aceptar esa situación (dejo para otros lo de que los vocales "progres" hacen lo mismo, pero se supone que los de izquierdas no tenemos ética católica, así que no nos afecta).
Pobres, aunque ya me gustaría a mi cobrar la mitad de lo que reciben ellos (que también los rojos necesitamos dinero, ay).
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