El dogma oficial es que se gastaba más de lo necesario (sobre todo cuando no gobernaba el PP) y que la única manera de reducir el déficit público es recortar el gasto.
En 2007 España ingresaba un 2'2% del PIB más de lo que gastaba.
En 2007 la deuda pública era del 36'2% del PIB (Europa permitía que fuese hasta del 60%).
El gasto público en España siempre ha estado entre los más bajos de la UE-15.
El déficit pudo subir estos años, pero no por el gasto, sino posiblemente por la reducción de ingresos debido a la recesión y el paro.
Es más. Tener la mayor tasa de crecimiento de paro (sólo superada por la que tuvo USA e Irlanda) llevó a que el déficit público en 2009 fuese del -11'2%. Principalmente porque una gran parte de los ingresos del Estado, incluyendo el IRPF, provienen de los asalariados, no del capital de los ricos y su SICAV.
Así, con el aumento del paro llegó una deuda pública de casi el 69% del PIB.
Las previsiones del FMI hablan de una deuda pública del 80% para 2017. Y en ese año se podría tener que dedicar un 4% al pago de los intereses de esa deuda (en 2011, era el 2%).
El verdadero problema sigue siendo la renuncia al crecimiento público (por obedecer a Alemania) y un paro que no deja de crecer (con lo que sigue reduciéndose el consumo).
No hay que reducir gastos como única medida. Hay que aumentar los ingresos del Estado, pero no subiendo los impuestos a los trabajadores o recortando salvajemente servicios.
¿Qué tal si nos atreviéramos a probar otras maneras?
Mejora en la persecución del fraude fiscal (unos 90000M€), en vez de amnistías fiscales a ladrones y delincuentes.
Eliminar las deducciones de impuestos a las grandes fortunas y a las grandes empresas (quienes, según el FMI, son los responsables de la mitad del déficit estructural). Manteniendo el impuesto sobre el patrimonio se podrían recaudar 2100M€; y sin la bajada del impuesto de sucesiones, otros 2552M€.
Y sin las bajadas de impuestos a quienes ingresan más de 15000€/año, se recaudarían otros 2500M€. Y sin las reducciones de impuestos a las empresas que ganan más de 150M€ (que son sólo el 0'2% del total de empresas españolas), otros 5300M€.
Si no me equivoco en la suma, me salen 12452M€/año en ingresos extra para el Estado.
A los que se podrían añadir 3000M€ si se aplicase una tasa a los beneficios bancarios (que ya aconseja hasta el FMI); otros 1000M€ haciendo que las multas de tráfico sean en función de la renta de los infractores (como hacen en Finlandia).
Lo que ocurre es que no hay ni conocimientos ni voluntad para buscar otras vías de ingreso. Siempre lo mismo: recortes, abaratamiento de despidos, disminución del gasto público, bajadas de sueldo y subida de impuestos.
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