¡Qué ánimo el de la muchachada! No doy hecho para asimilar todo lo que voy leyendo por ahí. Así que el retraso se acumula, pero lo importante no es la inmediatez del comentario sino lo que representa.
Y Rajoy, el ausente, sólo concede entrevistas. Según parece, en una de ellas dijo que el Estado tiene que equilibrar sus cuentas como hacen las familias y las empresas.
¡Madre mía, no tiene ni idea de economía!
¿Desde cuándo las empresas equilibran sus cuentas?
Señor presidente del gobierno, permítame que le cuente un secreto: las empresas lo que quieren es tener beneficios. Es decir, que esperan que sus ingresos sean superiores a sus gastos. Y si tienen suerte, tienen beneficios, y si no, tienen deudas. Pero aunque tengan beneficios también compran a crédito y se endeudan a corto plazo compensando esas deudas y créditos con los ingresos que se vayan produciendo.
Y en cuanto a las familias, las familias normales, no las fazmatellas y gúrteles, tampoco equilibran sus cuentas. Porque las familias normales tienen hipotecas y créditos. Pocas familias compran un coche pagándolo todo en el momento, o una casa, o los electrodomésticos. No, lo hacen a crédito y con sus ingresos lo que hacen es devolver ese dinero adeudado mediante pagos a plazos.
¡Por favor! ¿Va a ser que Rajoy también necesita dos tardes para entender la economía?
Además, los números (mira que son jodíos ellos) desmienten a Rajoy: el endeudamiento de las familias españolas equivale al 87% del PIB; y el endeudamiento de las empresas es todavía mayor, el 127% del PIB.
Por cierto, y sin ánimo de hacer un chiste fácil con los conocimientos de economía del nuevo gobierno: el endeudamiento del Estado es del 66% del PIB.
Lo de siempre: no hay que obsesionarse con la reducción a toda costa del déficit (excusa de los ultras para instaurar su ideología anti-estado) sino aumentar la capacidad adquisitiva que trae un aumento de la demanda. Pero no, estos erre que erre: bajada de sueldos y pensiones.
En épocas de bonanza es deseable que la iniciativa privada genere consumo, pero cuando hay crisis y las empresas no pueden, debe ser el sector público el que tire del carro.
Nuevo consejo, y gratis, para que no se diga: ¿Cómo se incrementa el gasto público? Pues como han hecho USA, UK, Noruega, Japón: imprimiendo más dinero por parte de los bancos nacionales.
Efectivamente, imprimir más dinero genera inflación, pero esta crisis no es inflacionaria sino deflacionaria (que Montoro y de Guindos le expliquen a Rajoy la diferencia, si la saben). Y no lo digo yo, lo dice el presidente del Banco Central Europeo.
Efectivamente, again, el Banco Central de España no tiene autoridad para imprimir más dinero sin el permiso del BCE. Pero si el BCE no quiere, España puede hacer otra cosa: en vez de transferir dinero a los bancos privados, que lo pida al BCE y lo gaste en el sector público.
Ah no, eso no que es de rojos. Mejor seguimos dándole dinero a los bancos privados para engordar sus cuentas (que no equilibrarlas, lerdo).
Hoy voy sembrados, así que yo sigo (homenaje a Joe Rigoli).
Parece que los que saben de economía consideran que una política fiscal es restrictiva cuando disminuye el gasto público y/o se elevan los impuestos para intentar reducir el déficit público. Además se emite menos deuda y, como consecuencia de todo, se frena la demanda (por no hablar del aumento de la inflación y del paro).
Estas son las típicas tontás que recomienda siempre el FMI, sea cual sea el país y la situación económica zonal y/o mundial (vale lo mismo para la crisis de los 90 en los países de oriente, como para la Argentina del corralito).
Es una política fiscal ultra-capitalista propia de los que quieren favorecer lo privado frente a lo público o cuando la crisis es fuertemente inflacionaria (que no lo es, tal como dice el BCE), o porque nadie presta dinero (por lo que no se puede incrementar el nivel de endeudamiento privado-público).
Dado que el BCE no va a emitir más dinero (porque a lo mejor no le interesa a Alemania), ¿qué se hace, se preguntan los ultras, subimos los impuestos (que prometimos no subir para que los tontos de los cojones nos votaran) o disminuimos el gasto (dando por el culo a asalariados, funcionarios y pensionistas, algo que tampoco dijimos cuando estábamos en la oposición para que nos votaran los tontos de los cojones)? O sea, guatemala o guatepeor.
Escuchemos la voz de los súper-tacañones (uy, pimero Joe Rigoli y ahora esto. Ya estoy dando muchas pistas de lo viejuno que soy), es decir del FMI, libres de toda sospecha de rojerío:
Según sus números, si se disminuye el gasto público corriente el 1% del PIB, el crecimiento bajaría un 0'3%; si lo que se baja es el 1% del PIB correspondiente al gasto público de inversión, el crecimiento caería un 0'5%; y si lo que se hace es aumentar los ingresos elevando impuestos, el retroceso sería del 1'4%.
Carallo, que hasta el FMI dice que lo peor para el crecimiento es subir los impuestos.
Y estos lerdos siguen atacando a los únicos que pueden consumir, impidiéndoles hacerlo.
Ya no puedo más. Voy a relajarme con un poco de amor propio.
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