Algunos piensan que si no se nombra una cosa, deja de existir. Una actitud propia de los niños, no de un gobierno.
En abril del 17 eso hicieron en varias webs del Departamento de Energía: Fuera todo lo que tenga que ver con el Acuerdo de París o el Cambio Climático. O se borran los documentos que comparaban las ventajas de la energía eólica sobre los combustibles fósiles. O censurar webs educativas para quitar los efectos sobre la salud de la combustión del carbón.
Prohibido usar "cambio climático" "reducción de emisiones" o "Acuerdo de París". Y así se hizo, p. ej. en la información a la prensa en mayo del 17 sobre un trabajo de la US Geological Survey. La primera frase del trabajo era: "El cambio climático global impulsa el aumento del nivel del mar, incrementando la frecuencia de las inundaciones costeras". En la información a la prensa, na de na. Según dijeron, por orden directa del Departamento de interior (al que pertenece el USGS).
Poco importa que esos organismos tengan reglamentos que preservan la integridad de loso trabajos y las comunicaciones. Unos reglamentos que se pusieron en marcha años antes, ante las pruebas de que lacayos políticos censuraban y reescribían textos científicos.
Y ya antes, como hace aquí VOX con trabajadores sociales, querían tener fichados a los empleados públicos que trabajasen sobre el cambio climático.
Como eso no basta, hay que poner a trabajar a las instituciones del Estado. En el presupuesto fiscal para el año 17 había propuestas de recortes salvajes. En mayo el Congreso las rechazó y votó a favor de proteger la financiación de programas claves en casi todas las agencias federales, sobre todo en el DOE, la NOAA y la EPA.
Aún así, en la propuesta del Congreso se coló el mandato de que el DOA, el DOE y la EPA trabajaran conjuntamente para que se "supiera" que la bioenergía obtenida de la masa forestal era neutra en emisiones. Claro, quién se lee ese tocho hasta llegar a la página 902...
La industria bioforestal tiene un bonito grupo de presión que lleva años trabajando en la sombra, aunque su opción de quemar madera como forma de energía ecológica no es competencia para la solar, la eólica, ni tan siquiera la del gas natural.
Pero si el Congreso USA dice que la bioforestal es una energía neutra...seguramente el negocio se dispare.
El problema es que esa afirmación es falsa: Quemar madera puede emitir tanto o más CO2 que quemar carbón (aquí lo cuentan bastante mejor que yo).
El año anterior ya lo habían intentado en el Senado. Allí les explicaron que compensar el CO2 emitido quemando madera plantando árboles requiere decenas de años (más cerca del siglo que de una década). Además, plantar árboles está muy bien. Pero tienen que crecer y resistir las condiciones climáticas cada vez peores. Plantar millones de árboles jóvenes no significa que habrá millones de árboles adultos consumiendo CO2. Una falacia muy utilizada por las empresas petroleras, por cierto, que se matan a emitir anuncios de lo verdes que son plantando arbolitos.
Los bosques son ecosistemas con una magnífica tarea en el clima y en la biosfera. Pero no son un negocio para trapichear emisiones.
El bosque sería un negocio aceptable si se hiciera bien el cálculo de las emisiones que produce su explotación industrializada. Como eso no interesa a las empresas, nunca será un negocio aceptable desde el punto de vista ecológico.
Que haya mayoría en un organismo legislativo gracias a la presión de unos intereses comerciales, no convierte a esa idea en algo bueno para la gente. Sólo para los bolsillos de los que presionan.
Así que vamos a por los expertos que tienen la osadía de opinar, creyendo que hay libertad de expresión.
En mayo del 17 no se renovaron 9 miembros del Board of Scientific Counselors (Consejo de Asesores Científicos), órgano independiente encargado de revisar el trabajo científico en I+D de la EPA. Mejor que sean lacayos políticos los que controlen esos asuntos.
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