EXPONENTIAL ROADMAP: Scaling 36 solutions to halve emissions by 2030 (publicada el 19 de septiembre de 2019) es un texto de autoría múltiple liderada por J. Falk y O. Gaffney.
Lo que viene a continuación no es un mero resumen, sino que lleva intercaladas mis impresiones y opiniones.
En la introducción, escrita por M. Pulgar Vidal (ex-ministro de Medio Ambiente de Perú y citado en este documento como el líder de la sección de clima y energía de la WWF), se indica que estamos en un momento crucial ("la madre de todas las transformaciones") para estabilizar la temperatura de la Tierra en los famosos 1'5ºC, con movimientos como The Fridays For Future o la Extinction Rebellion (https://www.desmog.co.uk/2019/10/11/protestor-climbs-plane-over-1-000-extinction-rebellion-activists-arrested).
Ahora todos andan con el mantra del net zero para el 2050: Energía y comida seguras, ciudades limpias, menor contaminación, dietas más saludables y crecimiento económico. Todo junto y a la de ya.
Pero como indica el título del documento, las acciones tienen que ser exponenciales. Un concepto matemático fácil de entender (si primero se multiplica por 2, la siguiente vez por cuatro, la siguiente por 8...), pero muy difícil de aplicar por el ya conocido sabotaje de la gran industria contaminante y la cortedad de miras de los políticos, más pendientes de las encuestas electorales que de gobernar/legislar para el futuro.
En el caso de las emisiones de gases de efecto invernadero, ese exponencial significaría reducirlas a la mitad como muy tarde en 2030, volverlas a reducir a la mitad en 2040 y lo mismo en 2050. Chupao...
Porque además, habrá que conseguir almacenar más CO2, no sólo conservando los bosques actuales, sino que se precisará plantar más, muchos más árboles, como nunca se ha hecho. Cambiar la actual agricultura industrializada (que es realmente una fuente de emisiones) en un sumidero de esos mismos gases. Ya no será un negocio para las grandes fortunas detrás de esas empresas.
Y también significa proteger los océanos y mares, uno de los mayores sumideros de nuestra contaminación, y la biodiversidad.
Según este informe, se podría conseguir teniendo en cuenta que:
- Si se aplican soluciones económicamente atractivas y que sólo hay que escalar en su aplicación (otra cosa es que haya voluntad e ingeniería para ello), se podría conseguir en torno al 56% de reducción de las emisiones (un 64% si se usaran nuevas tecnologías aún sin escalar).
- Hay que asumir que la solar y la eólica son tecnologías plenamente competitivas frente a los combustibles fósiles. Pero habría que decir adiós a la minería, al petróleo y al gas (como que se van a dejar barrer del mapa).
- La demanda energética no sólo debe dejar de crecer sino que tendría que reducirse en un descomunal 40% (manteniendo, según el informe, el actual nivel que tenemos en la parte desarrollada del planeta. No tengo yo muy claro que los pobres vayan a aceptar que se les impongan restricciones cuando nosotros llevamos décadas del más bochornoso despilfarro).
- Cualquier solución debe tener en cuenta al medio ambiente, que es el único que podrá almacenar en forma de carbono todas las emisiones.
La ciencia y la tecnología están ahí, cada vez más gente pide soluciones (veremos si están tan dispuestos a soportar los sacrificios que esas soluciones traen). Falta que las grandes empresas asuman de verdad la tarea y que los políticos vean más allá de sus apoltronados culos. Porque las buenas (e hipócritas) palabras de unas y otros ya no sirven para nada.
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