Anda el derechismo patrio preocupado por que les puedan adelantar por la derecha los ultras de VOX. En vez de distanciarse de esa escoria, se apropian de su discurso para intentar retener a unos votantes idiotizados por la propaganda y las mentiras. Votantes que creen más en los bulos que reciben. Unos bulos creados y magnificados por los propios ultras, a los que los derechistas se unen, mostrando su esencia racista, clasista y poco democrática (a esa gente sólo le gusta lo de votar si son ellos los que ganan). Un miedo del que tampoco escapa el PSOE al que las encuestas también predicen pérdida de votos hacia el facherío.
Porque lo que ahora ocurre en España es casi punto por punto lo que leo en un artículo de Le Monde Diplomatique del 2014 sobre el ascenso de los ultras del Ukip en el Reino Unido.
Para empezar, Ukip (United Kingdom Independence Party) lo fundó en 1993 un profesor universitario de centro-izquierda, con el objetivo de trabajar en la salida del Reino Unido de la CEE. Por aquellas, la derecha que luego tendría a Thatcher como Primera Ministra, era muy favorable a formar parte de Europa. La izquierda consideraba a la CEE un resto de la Guerra Fría diseñada para evitar el acceso a los gobiernos de partidos de izquierda.
Fueron los conservadores los que integraron UK en la CEE en 1973 y los laboristas los que perdieron un referéndum de salida cuando gobernaban. Pero la salida de la CEE seguía siendo parte de las propuestas laboristas en las elecciones de 1983.
Cuando Thatcher fue Primera Ministra en los 80, con su operación de demolición del estado social y su odio a todo lo que fuera protección al desfavorecido, parte de la derecha británica cambió radicalmente de posición. La idea era que no se iba a desmantelar el tejido social británico para que vinieran los burócratas europeos a instalar el "socialismo".
Así que cuando en 1990 la derecha británica gobierna con Major, está dividida entre los nuevos euro-escépticos y los tradicionales pro-Europa. Bronca asegurada por la aprobación del Tratado de Maastricht que creaba la UE. Y los laboristas de Blair, también cambiaron de opinión, haciéndose furibundamente pro-UE.
Y llega Cameron en el 2005, pidiendo encabronarse menos con EU sí, EU no, y darle a la derecha un rostro humano que haga olvidar a los británicos la casi eugenesia de Thatcher. Algo que pareció tener su premio en las encuestas electorales de 2010. Incluso esas encuestas decían que el 75% de los posibles votantes de Ukip no incluían a la UE entre sus 3 primeras preocupaciones. En un partido cuya principal idea era sacar al Reino Unido de la UE! Y que podría llegar a ser la tercera fuerza política.
(Claro que ser la tercera fuerza política en un país tan radicalmente bi-partidista es poca cosa: Según parece según el sistema electoral británico es posible obtener un 20% de los votos y apenas alcanzar a tener 2 diputados).
Aquí es donde funciona la imbecilidad de la masa desinformada. El por entonces líder del Ukip, Farage, describia al partido como el "ejército del pueblo", "libertario" e incondicionalmente neoliberal. Pero el propio Farage es un elitista educado en un exclusivo colegio privado que trabajó en la City de Londres. Así es esa gente, los clasistas diciéndole a la masa que son ellos los que los van a liderar.
Y debió de colar, porque Ukip tiene la masa social trabajadora más importante que los otros dos partidos. Igual que los ultras de VOX (y su líder Abascal, es.wikipedia.org/wiki/Santiago_Abascal_Conde)?
Una masa de descerebrados que apoyaba sandeces como la eliminación de 2M de puestos de trabajo público, quitar las cotizaciones a la Seguridad Social, privatización de la sanidad pública, una única tasa contributiva a las rentas (sí, que los ricos paguen los mismos impuestos que los pobres!!). Descerebrados porque necesitan que les expliques porqué esas medidas les perjudican a ellos. Y porque aunque se lo expliques, siguen votándoles.
Porque resulta que según las encuestas de la época, un 80% de los posibles votantes de Ukip apoyaban la re-nacionalización de la industria energética (en manos de 6 compañías que hacen lo que quieren. Anda, como en España); un 75% querían que los trenes volvieran a ser estatales porque la privatización lo único que trajo fue mal servicio y precios elevados (Anda, lo que quieren hacer en España); incluso un 66% consideraba necesario un aumento del salario mínimo (Y aquí cuando se propone se habla de estar vendidos al comunismo internacional); o que el 50% estaba a favor de controlar fiscalmente a las grandes rentas privadas.
Por tanto, el pegamento tuvo que ser otro: Racismo y xenofobia (del que tanto tira la banda de neofranquistas del PP y sus mascotas de Ciudadanos aquí en España, con el mismo lenguaje, y mentiras, que los ultras de VOX). Un caramelo que la derecha no duda en usar cuando las estadísticas muestran la enorme preocupación de los ciudadanos por la invasión de inmigrantes. Un bulo que la derecha repite hasta la nausea.
Las élites económicas consiguen reducir salarios y derechos laborales y sus marionetas derechistas proclaman a los cuatro vientos que eso es culpa de los inmigrantes.
En ciertas ciudades del Reino Unido con grandes tasas de paro juvenil, resulta que son las que menos inmigrantes tienen. Y ciudades con mayor proporción de inmigrantes, son las más prósperas y con menos votos a los racistas. Aún así, la masa descerebrada repite como monos que los inmigrantes vienen a quitarnos los trabajos (o que te prepares para que los rumanos vivan en tu mismo edificio).
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Efectivamente, quien no conoce la historia está condenado a repetirla. En el Reino Unido pasó ayer con Ukip, hoy con VOX (una fotocopia de los británicos) en España quieren volver a hacerlo. Y mientras tanto, la izquierda peleando entre ellos como niños caprichosos que se quedan sin su juguete preferido.
Para regocijo y frote de manos de la élite económica, que sigue ganando cada vez más dinero.

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