son los curanderos-estafadores-sanadores espirituales. Gente sin escrúpulos que se aprovecha de la desgracia ajena para sacar beneficio (porque es mentira que los haya que lo hacen gratis, como mínimo cobran "la voluntad").
Y especialmente esos timadores que aseguran curar enfermedades. Ratas que no reparan en el daño y el dolor que causan.
Como un desgraciado de esos que se autodenominan sanadores mediante la fe (faith healers), de esos que tienen página web en la que venden remedios milagrosos, como los antiguos embaucadores de feria con sus frascos curalotodo. El cabrón (y me quedo corto, como iremos viendo), llamado Ariel Ben Sherman, se proclamó "padre espiritual" de una enferma de cáncer de 15 años y convenció a la madre de la muchacha para que dejara la atención médica y que usara la fe y la oración para curarla.
Efectivamente, la muchacha murió y tanto la madre como el "padre espiritual" fueron acusados de negligencia. Sí, no de asesinato, porque en el estado de los USA donde ese mierda estafaba resulta que hay una ley que permite a los padres a renunciar a la atención sanitaria de sus hijos en beneficio de la curación por la fe!!!!
Sí, no estoy bromeando, tienen una ley así. Una ley que se está apelando para ser declarada anti-constitucional.
Y el cabrón se libra de la condena que tendría que compartir con la madre legal de la menor. ¿Por qué? Porque murió de cáncer (jódete, cabrón, jódete).
Pero esto no es lo peor. Porque el mierda, no murió mientras rezaba y tenía fe, no. El pedazo hijoputa había ingresado en un hospital para que le curaran.
Así son estos mierdas. Y por eso me jode tanto que sigan sin ir a la cárcel.
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