Siempre sostuve que Rajoy perdía el culo por asentar sus reales en la Moncloa. No veía otra razón para querer ser presidente del gobierno con la que estaba cayendo.
Ahora, además, está considerado como un mentiroso y pronto pasará a la categoría de engañador. No ha cumplido ninguna de sus grandes promesas. Incluso las que usaba para insultarnos a los demás de vendernos a ETA.
Sólo está concediendo más poder a los camisas azules y a la secta cristianista. Lo cual no es poco, sobre todo por los efectos a corto, medio y largo plazo de dejar España en semejantes manos.
Pero en el sentir popular, Rajoy es el presidente de gobierno al que más pronto se le ha caído la careta electoralista. Mentira tras mentira y recorte tras recorte.
Por eso, y poniendo de manifiesto otra mentira más, sí usa lo de la "herencia" como origen de todos los males actuales (y futuros).
El problema es que ni los suyos se tragan ya esa excusa.
El Financial Times nos saca en portada hablando de los temores que generamos. El Wall Street Journal (¿ahí no manda nada el pocacosa Aznar?) dice que el gobierno de Rajoy no sólo lo hace mal, sino peor y que con malas ideas como la de comunicar el recorte de 10000M€ en nota de prensa no van a mejorar.
El Mundo dice: "Rajoy está sufriendo también un problema de credibilidad que no puede achacar a Zapatero"; "los mercados tienen la sensación de que Rajoy está perdiendo fuelle por... la sensación de improvisación..., las contradicciones entre sus ministros y los dirigentes del PP (es que en El Mundo deben de pensar que el gobierno debe dar explicaciones al PP en vez de a los ciudadanos).
Por su parte, El País habla de "serio aviso" de los mercados, de la "desconfianza de los inversores", de la "precipitación" y de la "falta de coordinación". Y Expansión dice que la percepción es de "huida hacia adelante sin una meta clara".
Felipe González hacía un chiste, ¿o estaría preocupado?, cuando comentó que lo malo no es que tengan una agenda oculta, es que en economía no tienen ninguna agenda.
Será por eso que Rajoy no tiene ningún problema en hablar... en actos del PP. Allí no le van a preguntar porqué anuncia un plan contra el fraude fiscal de los currantes, cuando aplicarán una amnistía a los grandes defraudadores; o monta una reforma laboral al gusto de los peores empresarios europeos que provocará como mínimo 630000 parados más en 2012 y posiblemente una recesión que durará hasta 2015.
Parece que queda muy lejos aquella entrevista a EFE, allá por enero, en la que como buen hipócrita derechista explicaba por qué no había una vicepresidencia económica y sería él en persona quien dirigiese la comisión delegada de asuntos económicos (¿sabrá él más de economía y finanzas que el dúo maravillas?): "He querido dar una señal dentro de España y fuera de que aquí hay un presidente que va a dar la cara y no se va a esconder". ¿La cara o el culo corriendo por los pasillos hacia las puertas traseras? Hay gente que no tiene muy clara la diferencia.
Citando a un gran ejemplo para todos: ¿Por qué no te callas?
Y ahora, los mismos que les votaron creyéndose sus tonterías, mentiras y gilipolleces le van dando la espalda. ¿De verdad creían que alguien como Rajoy, presidente de un partido político podrido por la corrupción donde se le suben a las barbas porque nunca hace nada, iba no a arreglar esto sino por lo menos a no empeorarlo?
Así que las encuestas señalan la reacción de la masa iletrada con bajada de 8 puntos en intención de voto en apenas un mes. Y un 56% cree que Rajoy no sabe qué hacer (¿y os dais cuenta ahora, lerdos?); y un 70% ni tan siquiera confía en él (¿y para qué le votáis? Ah sí, es que en España no se vota a... se vota contra...).
La lerdez española se pone de manifiesto en los ministros que aprueban: el de defensa (¿ha hecho algo desde que le nombraron, aparte de conseguir que su presupuesto se recorte muchísimo menos que el de educación? Ahora tiene su oportunidad mandando a la legión a conquistar Bolivia), el de exteriores (antes de ser un pichafloja con Argentina y Bolivia. Supongo que se habrá dado cuenta de que la política exterior es algo más que hacer el gilipollas con lo de Gibraltar español); y, no se rían, la vicetodo (debe ser que los entrevistados ven como una prueba de amor querer enchufar a su maridito, porque lo de anunciar recorte tras recorte sólo le debe gustar a los masocas).
Una buena noticia, para el ministro de Educación: ya no es el peor valorado. Le gana, con merecidos méritos, el de Economía.
También pasa a la zona de suspensos el tapado de Justicia. Es que tanto enseñar la patita hasta asusta a los lerdos.
Pero que no se alegre la muchachada del PSOE que Rubalcaba tampoco aprueba y la intención de voto baja en 6 puntos con respecto a las elecciones pasadas.
Comentarios
Publicar un comentario
Los comentarios serán editados por el autor del blog, siguiendo su propio criterio