En 1922 el Ayuntamiento de A Coruña nombró hijo predilecto al fundador de la Legión, Millán Astray. Un tío de sobra conocido por lo patriota que fue al ser uno de los cabecillas del golpe de estado de 1936 que luego dio lugar a la Guerra Civil. Además destacó por su bondad y su compasión, por la que algunos quisieran elevarlo a los altares al lado del mismo Franco.
Con muy buen criterio, hace unos pocos años se le retiró el título.
El año pasado unos veteranos de la Legión, mostrando sus cojeras físicas y morales, presentaron un recurso para que se le devolviera el título.
Por razones obvias que todo el mundo conoce, el PP estuvo de acuerdo con ese recurso.
Lo que ya no parece tan obvio (aunque conociendo los personajes que están al frente de los juzgados no sé de qué me sorprendo) la magistrada del juzgado de lo contencioso-administrativo dice que los ultras esos (me refiero a los ex legionarios, aunque supongo que a los del PP también se les podría aplicar el calificativo) tienen razón y que el Concello debería restituirle los honores. ¿El motivo? Es que se le concedió la distinción antes de comportarse como el completo cabrón que fue.
Los de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica piden al actual alcalde que presente recurso en el Tribunal Superior de Xustiza.
O sea, que según la magistrada: lo que se da no se quita. Aunque luego seas un completo criminal, sigues teniendo honores y hagas lo que hagas ahí se queda para vergüenza pública.
No soy capaz de imaginarme que en Alemania se mantuvieran los títulos honoríficos a Hitler que se le pudiesen haber concedido antes de joder a medio mundo. Y menos que los partidos de derecha democrática alemanes mostrasen con tanto descaro su vinculación con el pasado más vergonzoso.
En España estamos muy orgullosos de la Transición y se pone como ejemplo hasta por ahí fuera. La Transición fue que los culpables se fueron de rositas y los jodidos siguieron bien jodidos además de aguantar que los que se cebaron como cerdos durante la Dictadura se las dieran de paladines de la democracia. Y luego vinieron los aprovechados que descubrieron que las poltronas son muy cómodas.
La Transición en España tendrá lugar cuando de verdad se reconozca que la derecha (esa que es la misma desde la época de Isabel y Fernando) fue la culpable de la Guerra Civil y la dictadura posterior. Cuando reconozcan que medraron a la sombra del dictador y no quieren perder sus privilegios. Cuando de verdad el PP suelte su lastre franquista, se desmarque completamente del franquismo, lo condene y empiece a funcionar como un partido conservador normal.
Y también cuando se desparasiten las instituciones del Estado (juzgados, colegios, fuerzas armadas) de miserables que anteponen sus ideas religioso-políticas al correcto servicio de los ciudadanos.
Sólo entonces España habrá entrado de verdad en una etapa democrática.
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