Una editora Belga denunció a Google en 2006 por enlazar a las noticias de sus periódicos. En 2007 un tribunal dio la razón a esa editora y Google, como ya había hecho en 2006, respondió no sólo anulando los enlaces a las noticias sino también eliminando esos periódicos de los resultados de las búsquedas.
Ahora vuelven a lo mismo y ante la perspectiva de que esos periódicos desaparezcan de los resultados de las búsquedas se han bajado los pantalones (perdón, han llegado a un acuerdo mutuamente beneficioso).
O sea que a cambio de no pedir que se aplique la sentencia de 2007 (que según Google podría representar una multa de 25000€) esos periódicos vuelven a aparecer en las búsquedas y supongo que seguirán enlazando a las noticias.
Aquí creo que se ve el poder que tiene Google como proveedor de información. Si Google no quiere, no apareces. Y ante esa perspectiva de cuasi-monopolio, han decidido recular y aceptar las reglas de Google.
Esto daría para una buen manifiesto contra la restricción al acceso a la red, pero no tengo muchas ganas, sobre todo porque se trata de intereses comerciales de una empresa privada que edita una serie de periódicos defendiendo sus lentejas.
Pero me surge una duda.
Si se trata de 25000€, Google elimina esas búsquedas, lo que podría clasificarse como una forma sutil de censura (elimino tus enlaces porque sino me demandas).
En cambio, cuando China da un golpe en la mesa, Google se arrodilla y permite censuras y persecuciones.
Debe ser que allí en China se juegan algo más de 25000€.
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